Cedan el paso, por favor

La situación trascurre una plácida tarde de verano para los subsaharianos, tórrida donde las haya para los protagonistas, que para evitar deshidratarse por completo por las desérticas (de autóctonos) calles de Barcelona consideraron una buena práctica sumergirse en las aguas de una piscina, de agua pocha, todo sea dicho.

En esta discoteca para hongos, existen cuatro normas sencillas y muy básicas. El usuario debe acicalarse para la ocasión con un bañador, traje de baño, bikini, trikini y las posibles variedades que un servidor desconoce; no debe llevar calzado de calle (allá él o ella si quiere ir descalzo); es de obligado cumplimiento una ducha previa antes de la inmersión, y por último debe asegurarse de hacer uso de las instalaciones de la manera más cívica posible, respetando el código de circulación existente en este tipo de instalaciones lúdico-deportivas y sin entorpecer al resto de usuarios.

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