Vuelta a la rutina

Son tres, sí tres, los días que faltan para que el balón vuelva a rodar por los abarrotados campos de Primera en una nueva temporada que se presenta como la más emocionante de los últimos años y me pregunto, revolcándome en el sofá con un sentimiento entre la agonía y la impaciencia, cómo he podido sobrevivir dos eternos meses sin mi dosis balompédica semanal.

El Coliseum Alfonso Pérez de Getafe, lleno hasta la bandera // www.futbolyresultados.es

El Coliseum Alfonso Pérez de Getafe, lleno hasta la bandera // http://www.futbolyresultados.es

Suerte de los movimentos del mercado de fichajes, que han llenado el vacío de las vacaciones futboleras con capítulos cargados de misterio y emoción, al más puro estilo Agatha Christie. Los hay que han preferido distraerse con los mundiales de natación, de atletismo, y otra vez el Tour -que siempre es lo mismo-, pero ésto para mí es como quien está acostumbrado a comer entrecot y tiene que intentar tragar una pechuga de pollo reseca.

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Escupiendo piedras en el mar

Hace semanas que me siento bloquedado. Me muero de ganas de ponerme a escribir de cualquier tema, pero entre la falta de tiempo y esta anestesia creativa soy incapaz de juntar cuatro palabras con algo de coherencia. Pero tengo cosas que decir, así que permítanme escupirlas así, como quien tira piedras al mar sólo por romper la monotonía del manto de agua salada.

Maruja Torres ha dejado de escribir en El País, y esto para mí es otra bofetada con la mano abierta al periodismo y a la libertad de prensa. Ya no podré perdonarla porque no se levante cada domingo. Otra voz clara que distorsionan con cobardía, aunque afortunadamente y gracias a las variopintas ventanas que ofrece la comunicación actual la veremos asomarse muy pronto con su afilada pluma por algún otro lugar. Por el momento, aquí.

– Excelso Di Caprio, otra vez, en El gran Gatsby. Daisy es más puta aún en la novela de Fitgerald que en la adaptación de Luhrmann, pero ¡ay!, esa voz (en VOS). Carey Mulligan, con los ojos cerrados, es un auténtico placer.

– Hay un sector de la afición del Real Madrid que se está retratando como amebas sin personalidad, veletas dueñas de los soplidos de una prensa deportiva que cada vez da más vergüenza ajena. Mourinho lleva meándose en la boca de la historia de este club desde que llegó y algunos se dan cuenta ahora. Otros ni siquiera ahora se han percatado. Afortunadamente se cierra una etapa con más heridas que alegrías.

Y una foto:

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Y si eres de los que ha notado mi ausencia, siento la demora.

Punto final a los JJOO Londres 2012. Y ahora, a por el enésimo “partido del siglo”

The Who y no The Rolling Stones -lo siento pero estoy indignadísimo; por la ausencia de los segundos más que por la presencia de los primeros- cerraron los Juegos Olímpicos más british, en una ceremonia en plan postal turística de Gran Bretaña donde faltó algún guiño más al deporte, principal foco de atención de este evento planetario; y no, con la entrega de medallas de la prueba de la Maratón (que, por cierto, no gozó de llegada al Estadio Olímpico en otro gesto más de la organización por expandir la marca de la ciudad) no fue suficiente. Suerte de las centenares de imágenes que nos deja, imborrables en nuestras retinas, estos Juegos que nos permitirán hacer más llevadera la espera durante la Olimpiada de Río, un proyecto real que ya dejó entrever anoche que no se dejará intimidar con el repertorio musical británico y que sacará toda la artillería pesada dentro de cuatro (largos) años.

Así que sí, ya se acabó lo bueno y tras un orgásmico seguimiento a los deportes más minoritarios volvemos a la realidad, al fútbol nuestro de cada día, a la rivalidad entre Barça y Madrid, al eterno debate de si Messi o Cristiano, que quién merece el Balón de Oro, que por cuánto llegará Modric al Bernabéu, que si Tito se comerá el turrón en el Camp Nou o en su casa…

Algunos ni siquiera han esperado al día 2 post JJOO para romper con una portada novedosa y recordarles a los aficionados del balompié que no se han ido, que siguen ahí.

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