Punto final a los JJOO Londres 2012. Y ahora, a por el enésimo “partido del siglo”

The Who y no The Rolling Stones -lo siento pero estoy indignadísimo; por la ausencia de los segundos más que por la presencia de los primeros- cerraron los Juegos Olímpicos más british, en una ceremonia en plan postal turística de Gran Bretaña donde faltó algún guiño más al deporte, principal foco de atención de este evento planetario; y no, con la entrega de medallas de la prueba de la Maratón (que, por cierto, no gozó de llegada al Estadio Olímpico en otro gesto más de la organización por expandir la marca de la ciudad) no fue suficiente. Suerte de las centenares de imágenes que nos deja, imborrables en nuestras retinas, estos Juegos que nos permitirán hacer más llevadera la espera durante la Olimpiada de Río, un proyecto real que ya dejó entrever anoche que no se dejará intimidar con el repertorio musical británico y que sacará toda la artillería pesada dentro de cuatro (largos) años.

Así que sí, ya se acabó lo bueno y tras un orgásmico seguimiento a los deportes más minoritarios volvemos a la realidad, al fútbol nuestro de cada día, a la rivalidad entre Barça y Madrid, al eterno debate de si Messi o Cristiano, que quién merece el Balón de Oro, que por cuánto llegará Modric al Bernabéu, que si Tito se comerá el turrón en el Camp Nou o en su casa…

Algunos ni siquiera han esperado al día 2 post JJOO para romper con una portada novedosa y recordarles a los aficionados del balompié que no se han ido, que siguen ahí.

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